Análisis de "El Retrato Oval", de E. A. Poe
Por el alumno Vittor, 3º “A”
A continuación iremos trazando un correlato entre la obra y la vida del autor, para destacar lo relacionadas que están:
- Según da a entender, el castillo había sido reciente pero temporalmente abandonado. Esto puede estar relacionado con el hecho de que en la vida del escritor también está presente el abandono: a sus dos años sus padres murieron y fue adoptado ilegalmente, esto pudo producir en él angustia y una falta de pertenencia.
- “Ví envuelto en viva luz, un cuadro que hasta entonces no advirtiera. Era el retrato de una joven ya formada, casi mujer”. Esto se puede relacionar con la aparición de su propia mujer en su vida, que surge de la penumbras como el retrato al ser iluminado por el haz de luz, la cual viene a iluminar su presente. O bien, puede referirse al amor de su madre, ya que en vida, el autor siempre llevaba consigo el retrato de su madre muerta en un pequeño marco. Como en el cuento, la imagen se relaciona con el amor, la vida y la muerte.
- “El artista cifraba su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día. Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos excepto para él”. Este párrafo puede estar vinculado con la muerte de su madre o la muerte de su esposa ocurrida a los veinticuatro años luegos de una mala vida a su lado, a causa de sus adicciones. Vida en la cual, él no le dio la atención necesaria a medida que se deterioraba, no pudiendo verlo hasta el hecho consumado de su muerte.
- “Pero un minuto después, estremeciéndose, palideció herido por el terror, y gritó con voz terrible: “¡En verdad, esta es la vida misma!” Se volvió bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!”. De esta manera expresa que, al igual que en el cuento, de su mujer solo quedaba un retrato, una acuarela pintada que conserva luego de su muerte.
Como conclusión, podemos observar que el autor deja traslucir en la obra sus propios medios, angustias, soledad, la manera de relacionarse con la vida y la muerte, su culpa por la falta de atención a su esposa. Está justificado en sus última palabras: “Que Dios se apiade de mi alma”.
A continuación iremos trazando un correlato entre la obra y la vida del autor, para destacar lo relacionadas que están:
- Según da a entender, el castillo había sido reciente pero temporalmente abandonado. Esto puede estar relacionado con el hecho de que en la vida del escritor también está presente el abandono: a sus dos años sus padres murieron y fue adoptado ilegalmente, esto pudo producir en él angustia y una falta de pertenencia.
- “Ví envuelto en viva luz, un cuadro que hasta entonces no advirtiera. Era el retrato de una joven ya formada, casi mujer”. Esto se puede relacionar con la aparición de su propia mujer en su vida, que surge de la penumbras como el retrato al ser iluminado por el haz de luz, la cual viene a iluminar su presente. O bien, puede referirse al amor de su madre, ya que en vida, el autor siempre llevaba consigo el retrato de su madre muerta en un pequeño marco. Como en el cuento, la imagen se relaciona con el amor, la vida y la muerte.
- “El artista cifraba su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día. Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos excepto para él”. Este párrafo puede estar vinculado con la muerte de su madre o la muerte de su esposa ocurrida a los veinticuatro años luegos de una mala vida a su lado, a causa de sus adicciones. Vida en la cual, él no le dio la atención necesaria a medida que se deterioraba, no pudiendo verlo hasta el hecho consumado de su muerte.
- “Pero un minuto después, estremeciéndose, palideció herido por el terror, y gritó con voz terrible: “¡En verdad, esta es la vida misma!” Se volvió bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!”. De esta manera expresa que, al igual que en el cuento, de su mujer solo quedaba un retrato, una acuarela pintada que conserva luego de su muerte.
Como conclusión, podemos observar que el autor deja traslucir en la obra sus propios medios, angustias, soledad, la manera de relacionarse con la vida y la muerte, su culpa por la falta de atención a su esposa. Está justificado en sus última palabras: “Que Dios se apiade de mi alma”.