Un día.en la ciudad de Buenos Aires, un científico desconocido comenzaría a crear lo que cambiaría al mundo. Lo más irónico es que fue sin querer. Su nombre era Emanuel Ginóbili.
Él quería desarrollar un experimento para generar energía a partir de objetos desechables, igual que su padre, solo que este falleció al intentarlo. Lo más triste es que nunca se encontró su cuerpo.
Manu siguió paso a paso con la experiencia realizada por su padre. La diferencia es que con la tecnología de la actualidad tardó mucho menos tiempo, unos 7 meses.
Al cabo de todo ese tiempo Manu había terminado el experimento si muchos problemas. Estaba emocionado por el hecho de que sería una forma de acercarse a su padre, Roberto. Al poner en funcionamiento la esta maravillosa máquina, empezó a generar energía. Él pensaba que todo estaba funcionando correctamente. Al cabo de unos minutos, decidió apagarla porque ya no tenía donde almacenar la energía. En ese momento se dio cuenta que algo fallaba porque su máquina no se apagaba. Este artefacto estaba generando mucha electricidad; él sintió un golpe fuerte en su cabeza y se desmayó.
Al despertar vio que su máquina no estaba. Entonces supuso que había explotado. Él, triste por lo que había pasado, decidió ir a tomarse una cerveza al bar de al lado. Cuando salió, notó todo mucho más antiguo, pero no le dio importancia. Al querer entrar al bar, se dio cuenta que este ya no estaba. Caminando sin rumbo, encontró un periódico tirado en el suelo. Al agarrarlo, su fecha decía "1988". En ese momento fue en el que se dio cuenta que había viajado 30 años al pasado.
Manu se puso a pensar que a su padre le podría haber pasado lo mismo. Entonces fue al lugar en donde él y Roberto iban cuando era chico. Cuando se encontró a su padre, los dos se abrazaron muy fuerte y su papá le dijo al odio: " Yo sabía que vendrías algún día por mí".
Manu y su padre empezaron a pensar como volver al año 2018. Ambos decidieron que los mejor sería armar la máquina de nuevo y luego modificarla. El que hubo fue que la tecnología que había era muy antigua. Les llevó casi 18 meses el armado y ensamblado final. Al terminarla sabían que no la podían prender porque los mandaría 30 años al pasado de nuevo. Fue entonces cuando a Manuel se le ocurrió la idea de dar vuelta la pieza central. Ambos encendieron la máquina con la pieza dada vuelta y empezó a generar energía. Sintieron un golpe fuerte en su cabeza y se desmayaron.
Al despertarse, escucharon la melodía de la ceremonia inaugural del mundial Rusia 2018.
FIN