Por Matías Alberdi, 1º"B"
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El horror que tuve que soportar en esa isla, no valió la pena.
Todo comenzó un día normal, me llamaron para comandar una misión de rescate de un soldado perdido en una isla. Cuando llegué a la base, el General Brown estaba esperándome junto a un hombre en silla de ruedas. No tenía piernas.
-Lo llamamos para una misión urgente- me dijo él- Usted comandará un grupo de doce hombres, incluyéndolo.
-¿Para qué tantos?- pregunté.-Por la misma razón por la que este hombre está discapacitado - dijo señalando la silla de ruedas.
Este último se me acerca y dice:
-Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Estábamos tranquilos en una expedición de rutina, navegando a corta distancia de una isla, cuando sentimos un temblor y luego un fuerte golpe en el casco de la embarcación y luego otro y otro, sin pausa, hasta que algo se rompió. Entonces llegué a ver a unas criaturas enormes, parecidas a cocodrilos, que devoraban a cada soldado. Uno me mordió, le disparé y me soltó antes de desgarrarme por completo. Tuve un segundo de tranquilidad, hasta descubrir que mis piernas nos estaban. Vi como un soldado escapaba en dirección a la isla. Cuando los animales se fueron me mantuve a flote, aferrado a un resto de barco, hasta que me rescataron.
-Ese soldado que logró escapar es el objetivo de su misión - me dijo el Gral. Brown.
El Gral. me llevó con los once hombres que debía comandar. Entre ellos había un científico con acento alemán llamado George Evans. Según él, era experto en biología y medicina, por lo que también servía de médico. Estaba también un joven llamado Scott, un novato, por lo que se lo veía muy entusiasmado. Esperamos hasta que llegó un helicóptero que nos llevó hasta la isla. Durante el viaje me pregunté: ¿Qué eran esas criaturas que hundieron el barco? y ¿Cómo sobrevivió el soldado?![]() |
| Ilustración por Juan Cruz Ciccia |
